miércoles, 9 de abril de 2014

Cinco minutos

Una sola vez María sintió esas risas desde el fondo de la panza que se le contagian al otro y cuando lo mirás a los ojos se te vuelven a contagiar, y después se convierten en sonrisa, y los dos se ríen de nuevo y así hasta el infinito. Y por sólo 5 minutos.
Pero hay algunos que nunca.
Tamara

No hay comentarios:

Publicar un comentario